Queriendo matarte

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Queriendo matarte

Mensaje por Arkangel el Miér Ene 02, 2013 3:50 am

Personajes: L - light Yagami
Tipo: Romantico
Edad minima: +18
Fanfic de Death note

Era tan impensable que le tuviese tan cerca, pero sin siquiera saber su
verdadero nombre.

Es que, esa maldita "inocencia" que mostraba al comer sus dulces.
Como deseaba ser un dulce para ser probado por esos labios. Siempre me
recriminaba y golpeaba, mentalmente, a mi mismo por estos pensamientos. Es que,
a veces me encontraba a si mismo viéndolo por minutos y minutos.

¿Qué me pasaba? No lo sabía y tampoco quería saberlo. Me atemorizaba la
respuesta de mi cerebro y la respuesta de mi corazón. ¡Por Dios que yo era
Kira! El nuevo Dios del mundo que había comenzado a forjar gracias a la Death
Note.

Debía hacer algo, pero ¿cómo? Debía averiguar su nombre, matarlo y así que
me dejara en paz.

¡Maldito L! "Sabes L, necesito que me des tu verdadero nombre para matarte,
porque yo soy Kira y necesito sacarte del camino y de mi corazón...", que
ridículo sonaba eso.

Veamos, ¿que me interesaba tanto de L?

1-.Ponía unas caras de inocencia pura.

2-.Esa tentadora forma de comer pastel.

3-.Esa extraña manía de tomar el teléfono por arriba.

4-.Esos ojos negros adornados por unas ojeras que por primera vez había
encontrado hermosas. Claro en él se veían hermosas.

5-.Esa sonrisa que ponía...

6-.Obviamente esa manera de sentarse única.

7-.Esa forma en que se llevaba su dedo pulgar a los labios.

8-.Esa seriedad que se dibujaba en su rostro ciertas veces.

9-. Ese pelo todo despeinado.

10-. Esa forma de mirarme...

¡Aaaaaaaaahhh! ¡No puede ser que le encuentre tantas cosas buenas a este
tipo! Debo matarlo, debo matarlo...pero no puedo, ¡sin su maldito nombre real
no puedo asesinarlo! Me va a volver loco, tengo que matarlo.

Suspire, ya estaba cansándome de esto. Si seguía así no podría matarle y él
terminaría encerrándome en la cárcel de por vida. Suspire otra vez.

- ¿Cansado,
Light-kun?-Pregunto la inconfundible voz, para mis oídos, de Ryuuzaki.

- No-Respondí
cortante.

- Te ves
cansado...-Murmuro.

- No, no lo
estoy-Conteste molestándome.

El silencio volvió a reinar, estábamos solos, sentados en el living del
último hotel al cual Ryuuzaki se había cambiado.

"Tengo que matarlo, tengo que matarlo, tengo que matarlo, tengo que
matarlo...", en mi mente solo se repetían aquellas palabras. Levante mi
vista y le mire. Parecía muy metido en los papeles que tenia en su mano. No
noto mi mirada. La baje y mire los que tenía yo en mis manos.

¿Cómo? ¿Cómo podría averiguar su verdadero nombre sin usar los ojos de
Ryuuk? Mmm, cabeza trabaja, trabaja...

- Sabes,
Light-kun...-Murmuro Ryuusaki llamando mi atención.

- ¿Qué pasa?-Pregunte
mirándolo a los ojos.

- Se me acaba de pasar
por la mente una idea muy sucia...-Respondió sonriendo.

Me sonroje levemente.

- ¿De que
trata?-Pregunte tímidamente.

- Bueno...-Sonrió
mientras se paraba del sillón y caminaba hacia mi con una lentitud
exasperante.- ...viendo que nos encontramos solos
¿No te parecería que jugáramos un poco?-Prosiguió acercando su rostro al mío.
Yo estaba tenso y por así decirlo "algo" cohibido. No me imaginaba
que L me fuese a provocar de esta manera.

- ¿A qué...que tipos
de juegos te refieres?-Pregunte nervioso.

- Mmm...-Se llevo su
dedo pulgar a los labios y yo me derretí ante ello.

Se acerco un poco mas, lograba sentir su respiración pasiva sobre mi rostro,
su calor me estremecía.

Un pensamiento había comenzado a surcar mi mente: "Bésale", ante
aquel pensamiento mi miraba bajo a esos labios preguntándome si serian tan
dulces como yo pensaba. Pues viéndole comer tantos dulces ni modo que la boca
no le quedara igual.

Mis manos actuaron antes de que yo les pidiera que se movieran, se acercaron
al cuello de Ryuuzaki y le rodearon acercándolo más a mí. Pareció sorprenderse
ante mi gesto comprometedor, pero era él el que me estaba tentando.

Sin dejarme esperar uní mis labios con los de él mientras serraba los ojos.
Al principio no me correspondió y comprendí aquello, pero luego sus labios se
entreabrieron para dejar pasar a su lengua, la cual metió en mi boca y en
ese momento el sorprendido fui yo. Pero que grata sorpresa, correspondí su acto
y nos sumergimos en un mar de pasiones.

El problema ahora era, ¿Quién seria el Uke? O sea, yo no podría ser, porque
era yo él que le amaba...Espera, ¿desde cuando le amo? Hace nada solo sentía
una leve, muy leve atracción por él, nada mas. Un momento, ¿Dónde fue a dar el
hecho de que debo matarlo?

Caí sobre el sillón de dos cuerpos con Ryuuzaki sobre mi y sin que nuestra
unión se cortara. El maldito se había aprovechado de mi pequeño estado
meditacional y yo había quedado como el Uke. Bueno, no creo que sea tan malo
recibir un poco de su "pasión", ¿no? Porque no se lo que siente por
mi, así que no puedo llamarlo "amor".

Pronto cierto molesto amigo nuestro comenzó a fastidiarnos, si, el oxigeno,
por lo cual tuvimos que separarnos. Aunque claro no lo iba a dejar irse así no
más, así que mordí levemente, sin hacerle daño, su labio inferior.

- Mmm...-Musito
Ryuuzaki pensativo.

Yo no dije nada y no hice nada. Solo le mire, esperando, quizás, un nuevo acercamiento
de parte de él. Acercamiento que no llego y comencé a preocuparme, estaba
deseoso de mas, incluso había aceptado ser el Uke. Vamos no me puedes dejar
así.

- Creo que salio mejor
de lo que pensé-Susurro Ryuuzaki llamando mi atención, le mire algo sonrojado,
sabia que lo estaba, pues mis mejillas se sentían calientes.

- Esto...yo...-Comencé
a decir sin sentido alguno, pues no tenia idea de lo que iba a decir. Ryuuzaki
sonrió.

- ¿Hay algo que
quieras decirme, Light-kun?-Pregunto mientras se sentaba a mi lado de esa
manera que yo había comenzado a amar. Yo también me había sentado, miraba hacia
abajo sin saber que contestar.

- Ryuuzaki,
yo...-Susurre y luego le mire. ¿Por qué el amor a veces nos volvía tan débiles cuando
teníamos a la persona amada a nuestro lado?

- ¿Tu?-Pregunto
instándome a seguir.

- Me...me... ¡me
gustas!- Lo solté así como si nada. Mi corazón parecía aliviado, pues era
obvio me había sacado un peso de encima, pero también había acarreado otro.

Se sorprendió, luego se llevo ese bendito pulgar a la boca como pensando en
lo que diría.

La horca para mi corazón estaba preparada y esperaba por la sentencia que
dictaría mi querido L.

Empezaba a desesperarme, no decía nada y solo meditaba con ese tentado dedo
en los labios. Si tan solo hubiese tenido la Death Note a mano y su verdadero
nombre, ya le habría asesinado. Aunque claro, después no sabría que me habría
respondido a mi declaración.

- La verdad es que
también me gustas, Light-kun-Dijo Ryuuzaki y mi corazón dio un salto de
felicidad.

Me acerque y cuando estuve a punto de volver a saborear esos labios, el me
detuvo. Le mire confundido y extrañado.

- Pero...-Comenzó a
decir.

Oho, ese pero, ese temible pero. Lo que vendría después de aquella cruel
palabra seria el final para mis ilusiones, el final para nuestra posible
relación.

- ¿Pero que
Ryuuzaki?-Pregunte invitándolo a que continuara.

- Pero, no hay que
olvidar que tu eres un sospecho de Kira y yo soy él que desea atraparlo,
no puede haber un "lo nuestro"...lo siento, Light-kun-Respondió y mi
corazón se sobrecogió.

Era cierto. Era imposible que yo, Kira, o sea un sospechoso de Kira,
mantuviera una relación amorosa con L, la persona que se encargaría de
encerrarme hasta mis últimos días.

Suspire. En mi pecho se había instalado un intenso dolor.

- Aunque...-Sonrió
Ryuuzaki y le mire.
- Podríamos seguir
jugando esta noche y mañana olvidar todo lo ocurrido-Añadió acercándose a mi a
gatas por el sillón.

Sonreí, claro que no olvidaría lo que ocurriese esta noche entre nosotros,
pero de mi boca no saldría nada.

Nuestros labios volvieron a encontrarse en un beso ya prácticamente
memorizado. La ropa caía al suelo poco a poco mientras las caricias se hacían
presentes en sectores de nuestro cuerpo que nadie más que nosotros mismos
habíamos acariciado.

No paraba de besar esa dulce boca, no sabia por cuanto tiempo iba a seguir
besándola, así que no perdería ninguna oportunidad por probarla hasta
enviciarme de ella.

Me queje cuando su boca se alejo de la mía y se fue a recorrer mi cuello y
después mi pecho, bueno con ello no me queje tanto. Mis piernas se abrieron
para dejar que se quedara entre ellas, provocando que nuestras entrepiernas se rozaran
y despertaran a ciertos amigos que querían unirse a la fiesta.

- Light-kun...-Musito
Ryuuzaki ante un nuevo roce.

Como amaba esa forma de llamarme. Me enderece para atrapar sus labios con
los míos, deseaba que me nombrara, pero también deseaba hacerme de esa boca tan
apetitosa.

Arkangel
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Re: Queriendo matarte

Mensaje por Arkangel el Miér Ene 02, 2013 3:50 am

Volví a caer sobre el sillón y nuevamente Ryuuzaki estaba sobre mí. Me había
empezado a gustar esa posición.

Mis manos recorrían la espalda de L, acariciando su suave piel. Era tan
exquisito lo que vivíamos en esos momentos. Aunque claro, sabia que no duraría
mucho, pues para mañana ambos haríamos como si no hubiese pasado nada y
continuaríamos en lo que estábamos.

Yo, limpiando este mundo con cierta dificultad debido a L, y él intentando
encontrar cualquier indicio que le llevara a Kira, o sea yo.

Estábamos teniendo una relación un tanto extraña. Yo intentando por
cualquier forma hallar ese hermoso nombre que debería poseer mi amado y él
intentando no dar con alguna prueba de que yo fuese Kira, aunque sospechara de
mí, por lo menos yo tenía la esperanza de que pensase de esa forma.

Fue el turno de mis pantalones de caer al suelo, eso me puso otra vez en la
realidad, realidad que estaba viviendo en esos momentos: debajo de L.

No se como ni cuando pero sus pantalones también había desaparecido y solo
se encontraba en boxers. Unos boxers de color azul marino. Ese tono le veía a
esa blanca piel.

Llevo sus manos al inicio de mis boxers, que eran negros, y me miro, como si
me pidiera permiso de continuar, yo solo asentí prácticamente suplicando que
continuara.

Los bajo con lentitud y mi miembro salio a flote, le observo como si se
tratase de un nuevo dulce salido al mercado y que su boca estaba deseosa por
probar.

-
Ryuu...zaki...-Murmure ante el hecho de que la boca de mi amado abrazaba mi
miembro llenándome de sensaciones y estremecimientos que se esparcían por todo
mi cuerpo.

Su lengua hacia maravillas con mi miembro y eso solo hacia que mi espalda se
arqueara mientras mi cabeza se echaba para atrás buscando algo mas profundo.

¡Diablos! Si seguía así, yo...yo...ah! Voy a terminar corriéndome en su
boca...mmm...

-
Ryuuzaki...mas...ah...-Me costaba articular palabra, ese placer que me estaba
otorgando Ryuuzaki me comenzaba a volver loco.

Sin darme señal alguna antes, paro su juego con mi miembro, a lo cual, por
obvias razones proteste. Pero al ver que llevaba sus manos al inicio de
sus boxers comprendí lo que se avenía, se quito sus boxers y yo le mire
enternecido. Así, desnudo, era tan hermoso.

Su boca volvió a posesionarse sobre la mia, mientras se acomodaba en mi
entrepierna rozando nuestros miembros y haciendo que de nuestras bocas saliera
uno que otro gemido.

Serré los ojos por un momento y al abrirlos me vi boca abajo contra el
sillón. ¿Cuándo habíamos cambiado de posición? Bueno, esta posición no me
incomodaba para nada y supongo que a él tampoco. Las palmas de mis manos
tocaban el sillón junto con mis rodillas (N/A: Posición guau-guau! ^-^ de
perrito...jajaja).

Sentí sus manos subir y bajar por mi espalda en sutiles caricias. Y cuando
ese dolor se apodero de mi comprendí lo que estaba ocurriendo en mi entrada,
era obvio, un dedo curioso había irrumpido en ella.

Bueno, hasta ahora estaba feliz. Mi virginidad seria de Ryuuzaki, aun que no
supiese su verdadero nombre, sabia por lo menos como llamarle. Y no me refiero
exactamente a L o Ryuuzaki, como se hace llamar, si no, que me refiero a que
esta noche podré llamarle "mío".

Otro dolor volvió a sacarme de mis pensamientos, esta vez era un dolor mas intenso.
Había metido su miembro en mi entrada, se quedo quieto, supongo para que yo me
acostumbrara a él.

- ¿Continuo,
Light-kun?-Pregunto susurrando en mi oreja derecha.

- Si...-Respondí y se
comenzó a mover llevándome a mí a una danza diferente a las que conocía, podría
decir que en esos momentos era una danza nuestra. Mi cuerpo se había
acostumbrado muy bien al intruso e incluso creo que nos había gustado.

Las manos de Ryuuzaki acariciaban mi muslo derecho llegando cerca de
mi entrepierna, para luego bajar y volver a subir. Estaba a punto de pedir que
hiciese lo mismo con mi miembro, pero pareció adivinar aquel pensamiento, pues
llevo aquella mano a mi "amigo" y comenzó a acariciarlo, a
masajearlo, a masturbarlo.

Nuestros gemidos de pasión llenaban la habitación y con justa razón, pues
podría afirmar que ambos lo estábamos disfrutando. El molesto dolor se había
ido dejando a cambio un placer infinito.

Nos encontrábamos placidamente en un vaivén provocado por el movimiento de
nuestras caderas. Estábamos llegando al clímax juntos, faltaba poco, casi nada.
Un gemido mezclado resonó en la habitación mientras Ryuuzaki me llenaba de su
vida y yo lo hacia a la vez en su mano.

Que sesión más exquisita habíamos experimentado. Salio de dentro de mi y
ante ello yo me volví para verle a la cara, nos besamos por ultima vez, para
luego quedarnos abrazados sintiendo la respiración agitada del otro mientras mi
corazón retumbaba en mis oídos con un rapidísimo latir.

Le mire por ultimas vez, antes de quedarme dormido y vi esa hermosa sonrisa
que ponía, su cabeza estaba sobre mi pecho descansando, se había dormido.

*****************

Me desperté asustado, alguien me movía mientras me hablaba algo que no había
podido captar bien.

Se trataba de Ryuuzaki, estuve a punto de abrazarle y besarle, pero me
contuve. Mi padre se encontraba tras él. Me alarme. Mi mirada recorrió mi
cuerpo y me encontré estirado sobre el sillón en el cual habíamos hecho el
amor, con toda mi ropa en su lugar.

- Bueno, ¿no que ibas
a ayudarle a Ryuuzaki con el caso Kira, Light?-Pregunto mi padre algo molesto.

- Lo siento...-Me
disculpe. Aunque no sabia porque lo hacia y tampoco sabia que ocurría. ¿Acaso
había sido un sueño?

- No lo regañe, señor
Yagami-Dijo Ryuuzaki.- Yo también me quede dormido. Solo desperté
ante de que usted llegara-Explico.

Me senté refregándome los ojos, me enderecé dispuesto a pararme cuando un
dolor fuerte me ataco. O sea era cierto, el dolor lo confirmaba.

- ¿Te encuentras bien?-Me
pregunto Ryuuzaki preocupado.

- Si...-Respondí.
- Iré al baño a lavarme la cara-Añadí
y camine hacia allí.

- Light-kun-Me llamo
Ryuuzaki y me volví.

- ¿Qué
quieres?-Pregunte molesto.

- ¿Sabes donde queda el
baño?-Me pregunto y recordé que había cambiado de hotel, por lo cual no conocía
en donde quedaba el baño de este.

- No-Respondí como si
nada.

- Sígueme, yo te
llevo-Sonrió Ryuuzaki algo ¿divertido? Bueno, me pareció que se estaba divirtiendo
por todo lo que estaba ocurriendo.

Le seguí por un pasillo. No le miraba. Tan solo quería recordar lo ocurrido
la noche anterior y nada más.

Choque con él cuando se detuvo frente a una puerta y volvió a sonreír.

- Lo siento-Susurre
mientras él abría la puerta.

- Este es el baño de
invitados-Dijo.

Yo entre y me dirigí hacia el lavamanos, abrí la llave y deje que mis manos
se mojaran para luego juntar un poco de aquella agua que caía y llevarla a mi
rostro para mojarlo y así despertar del todo.

Me mire al espejo y lo vi tras de mi. Casi me muero del susto. Creí que se
había marchado.

- Lo de
anoche...-Susurro Ryuuzaki y no me volví para enfrentarlo. Solo tome la toalla
de manos de color damasco y me seque el rostro con ella y las manos.

- Creí que lo ibas a
olvidar para hoy-Conteste volviéndome hacia él, después de que la toalla
hubiese vuelto a su lugar.

- Si. Acepto que dije
eso, pero...-Se acerco aun más. Trague saliva con dificultad, mire hacia
la puerta del baño y me pareció que tenia el seguro puesto.

Una de sus manos acaricio mi mejilla izquierda y yo serré los ojos para solo
sentir esa suave caricia.

- Ryuuzaki...-Murmure
volviendo a abrir los ojos para mirarle directamente a los suyos.

- Me cuesta trabajo
olvidar la noche que pasamos juntos, Light-kun-Susurro y yo sonreí.

- ¿Entonces? ¿Qué
vamos a hacer? Ni tu ni yo podemos olvidar lo ocurrido anoche-Pregunte.

- Podríamos mantener
esto en secreto hasta que tu salgas de sospechas-Sugirió Ryuuzaki.

- De acuerdo-Acepte.
Aunque sabía que quizás nunca saldría de sospechas. Pues por el simple motivo
que yo era Kira. Le abracé mientras mi boca se unía a la de Ryuuzaki en otro
beso de los tantos que nos habíamos dado.

Gracias a Dios que Ryuk no andaba cerca, me hubiese fastidiado toda la vida
por lo que habría visto. Ayer nos había dejado solos diciendo algo como:
"iré a buscar algún lugar donde hayan manzanas..."o algo así, no
recuerdo.

Arkangel
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